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Investigación de Mayo Clinic
Las elevaciones extremas de eritrosedimentación más comunes se asociaron con infecciones
Los valores más altos se hallaron en hombres y no se identificaron asociaciones con la edad y la raza. 


Las elevaciones extremas de eritrosedimentación se asociaron con las infecciones, los valores más altos se hallaron en hombres y no se identificaron asociaciones con la edad y la raza. 

Así lo sugiere el estudio “Extremely Elevated Erythrocyte Sedimentation Rates: Associations With Patients’ Diagnoses, Demographic Characteristics, and Comorbidities” (Mayo Clinics Proceedings; 92 (11); Página: 1636 - 1643), realizado por distintos departamentos de la Mayo Clinic, Estados Unidos. 

Los investigadores se propusieron estudiar las asociaciones entre las elevaciones de la velocidad de eritrosedimentación extrema (ESR) (100 mm / h) y patologías específicas, la edad, el sexo, la raza, el índice de comorbilidad de Charlson (CCI) y el nivel de proteína C reactiva (PCR).

Para desarrollar esa propuesta se realizó un estudio de cohorte retrospectivo de 4.807 pacientes con valores extremos de ESR examinados en la Mayo Clinic, desde el 1 de enero de 2002 hasta el 31 de diciembre de 2011.

Las variables independientes incluyeron enfermedades (infección, enfermedad autoinmune, malignidad, enfermedad renal o miscelánea), subcategorías de enfermedades, características demográficas de los pacientes (edad, sexo y raza), nivel de PCR e CCI. La prueba de suma de rangos de Wilcoxon se utilizó para evaluar las comparaciones de la ESR entre pacientes con y sin enfermedad, así como las relaciones entre los valores extremos de ESR y las características demográficas de los pacientes dentro de las categorías de la enfermedad. Las asociaciones entre los niveles de ESR y CRP se determinaron utilizando el coeficiente de correlación de Pearson.

El principal diagnóstico asociado con elevaciones de ESR extremas (n [%]) fue infección (1932 [40]), seguida de autoinmune (1839 [38]) y malignidad (1736 [36]) (p <0,01). Las elevaciones extremas en la ESR variaron según el sexo, con una ESR más alta en los hombres (media, 11713,3 mm / h) que en las mujeres (media, 115,912.5 mm / h) (P¼.008). Las elevaciones extremas de ESR se correlacionaron inversamente con el CCI (P=0.008) y no se correlacionaron con el nivel de PCR. No hubo correlaciones significativas entre elevaciones extremas en ESR y edad o raza.

Como conclusión se encontró que casi todos los pacientes tienen una etiología identificable para las elevaciones extremas de la ESR y que la infección es la asociación de la enfermedad más común. A diferencia de investigaciones previas, se observaron ESR más altas en hombres que en mujeres y no hay asociación con la edad, la raza y la presencia de comorbilidades. Estos hallazgos pueden mejorar la evaluación diagnóstica de pacientes con elevaciones de ESR extremas.

Este estudio de pacientes con elevaciones de ESR extremas, que es el más grande hasta la fecha, reafirma los hallazgos de investigaciones anteriores que informan que casi todos los pacientes tienen una etiología identificable, que la infección es la asociación de enfermedad más común y que los niveles de ESR y PCR se correlacionan pobremente en pacientes con ESR extremadamente elevadas.