Ingresar a RIMA

Regístrese

  • Por favor ingrese su Código Llave

 

El centro de Control de Enfermedades estima que en 2017 más de medio millón de niños sufrían esta intoxicación en EE.UU.

La intoxicación por plomo en Estados Unidos afecta a más de medio millón de niños menores de 5 años, según datos de 2017 del Comité Asesor de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) sobre Prevención del Intoxicación por Plomo en la Infancia. Además, si no es diagnosticado a tiempo se desarrolla deterioro cognitivo y conductual irreversible, incluso a niveles inferiores a 5 μg por dL.

La dificultad del diagnóstico precoz se debe a que es una patología asintomática. Incluso cuando los niveles de plomo en sangre alcanzan los 45 μg por dL, los pacientes presentan síntomas inespecíficos como dolor de cabeza, dolor abdominal, estreñimiento e, incluso, anorexia. Cuando las cifras son superiores, los afectados presentan vómitos, torpeza, estupor, agitación, somnolencia y, también, pueden desencadenarse convulsiones.

Con la publicación del artículo Lead Poisoning in Children (American Family Physicians. 2019; VOL. 100, 1: PP.  24-30) la Dra. Laura Mayans, profesora asociada en el Departamento de Medicina Familiar y Comunitaria y directora de la Secretaría de Medicina Familiar de la Universidad de Medicina de Kansas (Wichita), pone de manifiesto la necesidad, expresada ya en 2012 por el Comité Asesor del CDC sobre Prevención de la Intoxicación por Plomo en la Infancia, de que la comunidad científica lleve a cabo una mayor investigación tanto de la asociación de la intoxicación por plomo en la infancia con problemas cognitivos así como del tratamiento de la misma.

La Dra. Mayans, incide en que los menores de 5 años que residen en casas o comunidades en los que las cañerías siguen siendo de plomo, tienen un mayor riesgo de sufrir una intoxicación por plomo que otros colectivos. Este riesgo se ve aumentado en aquellos bebés que son alimentados con leche de fórmula. A pesar de la prohibición de utilizar este material para la fabricación de cañerías desde 1982, no existe un control para que las casas con este tipo de canalización del agua realicen el cambio de las mismas con materiales seguros.

A continuación, se exponen algunos datos recogidos de una búsqueda académica en PubMed, utilizando los términos clave: envenenamiento pediátrico por plomo, envenenamiento por plomo en niños, antecedentes de intoxicación por plomo, intoxicación por plomo en Estados Unidos y envenenamiento por plomo. También hay datos de Essential Evidence Plus y del CDC, con las palabras clave: envenenamiento por plomo y plomo (fechas de búsqueda: del 2 de marzo al 21 de septiembre de 2018 y 12 de abril de 2019.

Factores de riesgo

- Ser menor de 5 años. Los niveles de plomo en sangre aumentan de una forma más acelerada entre los 6 y 12 meses de vida. Habitualmente, los resultados más altos se encuentran entre los 18 y los 36 meses. Es en esta franja de edad cuando los efectos de la intoxicación por plomo son más nocivos, al coincidir con la etapa de crecimiento y neurodesarrollo de los niños.

- Vivir o pasar largos periodos de tiempo en casas construidas antes de 1978, ya que la pintura utilizada suele contener partículas de plomo en su composición.

- Niños cuyos progenitores tienen profesiones como la fontanería, la renovación y demolición de edificios, la pintura o que trabajen en zonas industriales que desprendan al ambiente partículas de plomo en suspensión.

- Vivir en casas edificadas anteriormente a 1982, al existir una gran posibilidad de que las cañerías y conductos de agua sean de plomo.

- El déficit de hierro supone que el riesgo de intoxicación por plomo sea entre 4 y 5 veces superior.

- Tener un nivel socioeconómico bajo incrementa las posibilidades de habitar en zonas y viviendas antiguas con altos niveles de concentración de plomo.

Screening

El Equipo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE UU expresó en 2019 que no existe evidencia suficiente para realizar un screening a nivel global para la detección de plomo en sangre tanto en niños menores de 5 años asintomáticos, como en embarazadas. Esta recomendación es apoyada por la American Academy of Family Physicians Por su parte, el CDC recomienda que sean las autoridades locales las que formulen sus propios programas de detección de esta patología y, en ausencia de programas locales, establece las siguientes pautas para realizar screenings:

- Todos los niños inscritos en Medicaid a los 12 y 24 meses

- Niños inscritos en Medicaid a los 36 y 72 meses si no se han sometido a pruebas de cribado previamente

- Cribado universal en zonas donde al menos el 27% de las viviendas fueron construidas antes de 1950

- Cribado universal donde al menos el 12% de los niños de entre 12 y 36 meses tiene niveles de plomo en sangre superiores a 10 μg por dL

- Niños menores de 36 meses que cumplan con los principales factores de riesgo

El examen inicial debe constar de un análisis capilar de sangre y cualquier resultado anormal debe confirmarse con una muestra de sangre venosa.

Tratamiento de la intoxicación por plomo

La intoxicación sintomática por plomo es una emergencia y el niño debe ser hospitalizado de inmediato. Si existe sospecha de que se ha ingerido un objeto con plomo, se debe de realizar una radiografía para ubicarlo dentro del tracto gastrointestinal y empezar con el tratamiento para su excreción. Se recomienda la terapia de quelación cuando los niveles de plomo en sangre aumentan por encima de 45 μg por dL. Los quelantes comunes son: dimercaprol y edetato de calcio disódico (vía parenteral) y ácido dimercaptosuccínico y penicilamina (vía oral).

En niños asintomáticos, el CDC y la Academia Americana de Pediatría recomiendan que se comience el tratamiento cuando los niveles de plomo en sangre sean de 5 μg por dL o mayores. Además, los especialistas deben solicitar formalmente una investigación ambiental de plomo de su departamento de salud local o estatal. Por su parte, los padres y/o tutores deben informar sobre la posible exposición al plomo del menor a su cargo de acuerdo a los principales factores de riesgo existentes.