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La esquizofrenia es una enfermedad debilitante que se caracteriza por presentar síntomas positivos como alucinaciones o delirios, negativos como dificultad para mostrar emociones o abstinencia social, y de deficiencia cognitiva.

La N-acetilcisteína puede ser un buen complemento a la terapia estándar con fármacos antipsicóticos para mejorar tanto los síntomas de la esquizofrenia como los dominios cognitivos de la memoria funcional. Esta es la principal conclusión del estudio de revisión Meta-analysis of randomized controlled trials with N-acetylcysteine in the treatment of schizophrenia (Australian & New Zealand Journal of Psychiatry 2020;54(5):453-66), llevado a cabo por investigadores australianos.

Los resultados del estudio mostraron que la N-acetilcisteína tiene un efecto global en los síntomas de la esquizofrenia, con reducciones significativas de los síntomas negativos, generales y totales, que se observó principalmente a partir de las 24 semanas de tratamiento.

La esquizofrenia es una enfermedad debilitante que se caracteriza por presentar síntomas positivos como alucinaciones o delirios, negativos como dificultad para mostrar emociones o abstinencia social, y de deficiencia cognitiva. Los síntomas positivos se han tratado con antipsicóticos, aunque con escaso éxito, mientras que no existe una terapia eficaz para los síntomas negativos ni los cognitivos. La N-acetilcisteína es un precursor del antioxidante glutatión que, como tratamiento complementario, ha mostrado resultados prometedores en varias enfermedades psiquiátricas incluida la esquizofrenia, con efecto sobre los síntomas negativos y algunas vías que se encuentran desreguladas en la esquizofrenia.

El efecto de la terapia antioxidante sobre la esquizofrenia se explica por la implicación de la desregulación redox en la fisiopatología de la enfermedad. Como resultado del estrés oxidativo, la esquizofrenia se ha asociado con concentraciones reducidas de antioxidante glutatión en el cerebro. Asimismo, se ha visto que existe una relación entre los niveles bajos de antioxidante glutatión y la deficiencia cognitiva. En consecuencia, se cree que la N-acetilcisteína también puede mejorar los síntomas cognitivos.

Este estudio de revisión tenía como objetivo evaluar la eficacia de la N-acetilcisteína como tratamiento complementario para tratar la esquizofrenia, mediante la realización de metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados. Además, es el primer estudio en evaluar el efecto del tratamiento en la función cognitiva.

Después de un proceso de búsqueda, en las principales bases de datos, y posterior selección, la revisión incluyó un total de siete ensayos controlados aleatorizados que comparaban la N-acetilcisteína respecto el placebo como terapia complementaria para tratar la esquizofrenia o un primer episodio de psicosis. Los estudios fueron publicados entre 2008 y 2018, tenían una duración de 8 a 52 semanas e incluyeron 220 participantes tratados con N-acetilcisteína y 220 con placebo. Las variables analizadas fueron las medidas clínicas de los síntomas psicóticos, obtenidas a partir de las puntuaciones negativas, positivas, generales o totales en la escala de síntomas positivos y negativos (PANSS), y la función cognitiva.

Efecto de la N-acetilcisteina

Los pacientes tratados con la N-acetilcisteína durante ≤ 8 semanas no presentaron diferencias significativas respecto aquellos tratados con placebo en la reducción de los síntomas PANSS negativos (SMD [diferencia media estandarizada] -0.49; p = 0.13), positivos (SMD -0.15; p = 0.17), generales (SMD -0.12; p = 0.60) y totales (SMD -0.58; p = 0.12). 

Por el contrario, los pacientes tratados durante ≥ 24 semanas con N-acetilcisteína presentaron una reducción significativamente mayor de los síntomas negativos (SMD -0.41; p = 0.006) y totales (SMD -0.64; p < 0.001) que los pacientes del grupo placebo, mientras que no presentaron diferencias entre tratamientos en la reducción de los síntomas positivos (SMD -0.11; p = 0.47) y no se pudo realizar el metaanálisis para los síntomas generales.

La combinación de las mediciones finales de cada estudio permitió evaluar el efecto global para cada tipo de síntoma. Los metaanálisis mostraron diferencias significativas en todos ellos, con una reducción media de -0.72 para los síntomas negativos (p = 0.003), de -0.21 para los positivos (p = 0.05), de -0.34 para los síntomas generales (p = 0.05) y de -0.92 para la puntuación de los síntomas totales (p < 0.0001).

A pesar de que no se pudieron realizar metaanálisis para todas las puntuaciones cognitivas, se analizaron algunos dominios cognitivos específicos como la velocidad de procesamiento y la memoria de trabajo. Los resultados del metaanálisis no mostraron ninguna diferencia significativa en la velocidad de procesamiento entre los pacientes tratados con N-acetilcisteína y el grupo placebo (SMD 0.27; p = 0.27), mientras que se observó una mejora significativa de la memoria de trabajo en el grupo de pacientes tratados con N-acetilcisteína (SMD 0.56; p = 0.005).

Uno de los estudios evaluados observó una relación entre la mejora en la velocidad de procesamiento y la reducción de los síntomas negativos en pacientes tratados con N-acetilcisteina, lo que podría indicar que hay un efecto mediador entre la función cognitiva y la mejora de los síntomas negativos. En la actualidad, las cada vez más numerosas evidencias indican que la N-acetilcisteína puede ser útil en el tratamiento de la deficiencia cognitiva en la esquizofrenia.

Por último, los autores desatacan un hallazgo importante obtenido en uno de los estudios, que evaluó los perfiles de lípidos como respuesta al tratamiento con N-acetilcisteína. Según este estudio los indicadores de colesterol dañino y de grasas fueron menores en el grupo tratado con N-acetilcisteína. Esto es de especial interés debido a que los pacientes con esquizofrenia tienen un mayor riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares y, por lo tanto, la recuperación del perfil lipídico como respuesta al tratamiento con N-acetilcisteína podría mejorar su salud cardiovascular. Estos hallazgos podrían ser útiles para diseñar estudio randomizados controlados que evalúen a la N-acetilcisteína como tratamiento complementario en la esquizofrenia.